LA REVOLUCION EN LOS CAMPOS MAGNETICOS QUE NOS RODEAN – LA PRESECION DE LOS EQUINOCCIOS – – 2011 – 2012 – –


Nuestros antepasados más lejanos seguían con atención los ritmos naturales de la Tierra, pues sabían que de ellos dependían su sustento y su supervivencia.

En ciertos momentos del año la comida era más abundante, en otros  pasaban hambre; había períodos de sequías y otros de lluvias copiosas. Descubrieron que la fertilidad estaba asociada a los ciclos lunares y que las cosechas necesitaban del Sol para madurar.

Tribus y cosechas

Aprendieron a reconocer los movimientos cíclicos del Sol, la Luna y los Planetas.

El cielo y la Naturaleza estaban entretejidos en cada uno de los aspectos de sus vidas hasta tal extremo,  que las observaciones astronómicas les indicaban como orientar sus casas o sus lugares sagrados.

Entendieron que la alternancia del día y la noche, estaba provocada por elmovimiento de rotación de la Tierra sobre su eje, que se completa en 24 horas.

Movimiento de rotación de la Tierra

Este movimiento produce un ciclo al que le llamamos día,  que consta de un período de aproximadamente doce horas de luz creciente, seguidos de doce horas de oscuridad creciente, que regula los ritmos vitales del hombre,  determinando las horas de actividad y las horas de reposo.

Nuestros antepasados aprendieron también a identificar el movimiento de la Luna alrededor de la Tierra, describiendo una órbita que recorre en 29, 5 días y que da origen a los meses. Seguían con atención sus diferentes fases: Luna Nueva, Cuarto Creciente, Luna Llena, y Cuarto Menguante, pues su conocimiento les era fundamental  para  determinar las fechas de siembra o de cosecha.

Ciclos Lunares

Descubrieron que la Tierra se trasladaba alrededor del Sol, en un viaje de 365 días de duración, siguiendo una órbita casi circular sobre el plano de la Eclíptica, llamado así porque cuando la Luna cruza ese plano hay posibilidades de que se produzca un Eclipse.

Plano de la Eclíptica

El eje de rotación de la Tierra está inclinado unos 23,5º sobre su eje, hecho que produce las estaciones del  año, que, cual aceitado mecanismo distribuye regularmente año tras año la primavera, el verano, el otoño y el invierno, y que les indicaba los períodos más propicios para el desarrollo de sus cultivos o la cosecha de los mismos.

Descubrieron que había cuatro momentos cruciales en el año, que marcaban el comienzo de cuatro estaciones diferentes: en el Hemisferio Sur, elequinoccio de primavera, el 21 de setiembre, el solsticio de verano, el 21 de diciembre, el equinoccio de otoño, el 21 de marzo  y el solsticio de invierno, el 21 de junio.

En los equinoccios el Sol “cruza” el plano del Ecuador, dando lugar a que el día y la noche tengan igual duración. En el solsticio de verano el Sol alcanza su altura máxima en el cielo  y se produce el día más largo del año. Durante elsolsticio de invierno, el Sol alcanza su mínima altura y se produce el día más corto del año.

Precesión de los Equinoccios

Bajo los claros cielos sin contaminación de la antigüedad, nuestros antepasados comenzaron a notar que algunos de los cuerpos celestes  se movían más en relación a otros, es decir,  lograron  registrar los movimientos de los Planetas, junto con los del Sol y de la Luna. También registraron un fenómeno muy lento, pero de características matemáticas rígidas y repetitivas, susceptible de ser analizado  y previsto con anticipación.

Descubrieron que al amanecer del equinoccio de primavera, que  para ellos marcaba el inicio del año, el Sol salía en el lugar ocupado por una de las constelaciones del Zodíaco, y ésto  se repetía año tras  año, con muy pequeñas variaciones.

Como Astrónomos cuidadosos que eran,  fueron registrando que cada 70 años, el sol, en ese amanecer tan particular,   parecía resbalarse hacia atrás un grado contra el telón de las estrellas y así,  el honor de alojar al sol  en “su casa” iba cambiando, a lo largo de períodos de 2160 años   de una Constelación a otra.

Habían identificado la llamada Precesión de los Equinoccios que es el resultado del movimiento del Sol, acompañado por todos los Planetas, alrededor  de una estrella fuera del  Sistema Solar, recorrido que le lleva aproximadamente 26.ooo años

El plano de la órbita de la Tierra se proyecta hacia afuera para formar un gran círculo en el firmamento que se conoce como la Eclíptica. Colocado alrededor de ella, en un cinturón de estrellas, se encuentran las 12 Constelaciones del Zodíaco.

Estas son irregulares en tamaño, forma y distribución,  pero su ubicación alrededor de la Eclíptica es lo suficientemente pareja para conferir un sentido de orden Cósmico en el momento de las salidas y puestas del Sol. Para hacer más clara la comprensión de un tema tan complejo vamos a ver la siguiente gráfica:

Constelaciones del Zodíaco

El punto central es el Sol, el círculo menor es la órbita que describe la Tierra alrededor de éste.  Como sabemos, la Tierra hace una rotación completa sobre sí misma cada 24 horas y  viaja alrededor del Sol  en el sentido contrario a las agujas del reloj.

De estos dos movimientos resultan 2 ilusiones:

a) cada día, a medida que el Planeta se mueve de Oeste a Este, el Sol, que es un punto fijo parece “moverse” en el cielo de este a oeste.

b) cada 30 días aproximadamente, mientras la Tierra que rota, viaja en su trayecto orbital alrededor del Sol, éste parece “pasar” a través de las Doce Constelaciones del Zodíaco, que parecen puntos fijos y parece también “moverse” en dirección Este- Oeste.

En el equinoccio de primavera, la posición del sol entre las constelaciones, es como el puntero del reloj que indica las “horas” del llamado ciclo precesional,  horas muy largas, es cierto, con el sol equinoccial ocupando cada constelación zodiacal por casi 2200 años.

La dirección de la lenta precesión axial de la Tierra es en el sentido horario, de este a oeste, y por lo tanto es opuesta a la dirección del recorrido anual alrededor del sol.

En relación a las constelaciones de Zodíaco, si lo imaginamos fijo en el espacio, esto provoca que el punto en que ocurre el equinoccio de primavera se mueva a lo largo de la eclíptica en la dirección opuesta, esto es, contra la secuencia  ”correcta” de los signos del Zodíaco: Tauro, Aries, Piscis, Acuario, en lugar deAcuario, Piscis, Aries, Tauro.

Precesión de los Equinoccios y las constelaciones

La Precesión de los Equinoccios es un fenómeno muy difícil de observar,  y más aún de    medir certeramente sin la ayuda de instrumentos sofisticados, pero esos expertos astrónomos de la Antigüedad parecería que utilizaron las construcciones megalíticas con sus enormes piedras fijas, como un lugar ideal para observar el lento movimiento de las estrellas en el firmamento.

Stonehenge
No hay duda de que se necesitó el registro cuidadoso y continuo de muchas generaciones para notar que los equinoccios estaban precediendo realmente a través de las constelaciones. Necesitan transcurrir 2160 años para que, al amanecer del día del equinoccio de primavera, el Sol salga sobre el telón de una constelación diferente.

Planeta Tierra

¿Por qué el estudio de este fenómeno era tan importante para las culturas avanzadas de tiempos remotos?

Así como el giro de la Tierra sobre su eje produce la noche y el día y tiene un importante efecto sobre el ser humano, provocando las horas de actividad o de descanso a escala masiva,  el movimiento anual de la Tierra alrededor del Sol hace que las plantas emerjan de la semilla, florezcan y den frutos; del mismo modo, el lento movimiento de la Tierra en su ciclo precesional ha producido grandes cambios en la Humanidad.

Ellos descubrieron que este movimiento celeste tenía efectos biológicos y psicológicos sobre la humanidad, que llevaba sutilmente a todas las formas de vida a moverse a niveles más altos de complejidad y de organización hasta alcanzar el más alto desarrollo de la conciencia.

Exactamente como el día consta de doce horas de luz y doce de oscuridad, este largo movimiento tiene carácter cíclico y ha producido cambios evolutivos hasta llegar al pináculo de la evolución, para luego comenzar el declive hacia períodos de mayor oscuridad.

La Dra. Valerie Hunt, profesora de Fisiología de la UCLA realizó una serie de estudios y encontró que los cambios en los campos electromagnéticos que nos rodean todo el tiempo pueden afectar dramáticamente la capacidad de conocimiento y la performance de los seres humanos.

Esquema de Chacras

Abre tus ojos y toma conciencia, mira a tu alrededor, presta atención y luego despierta…

Namaste

diciembre2012.org

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CNN INFORMA SOBRE PLANETA “X” El Sistema Solar tendría un nuevo invitado: un gigantesco planeta con cuatro veces la masa del gigantón Júpiter, si se confirman nuevos cálculos de John Matese y Daniel Whitmire, físicos de la Universidad de Louisiana.


Objeto oscuro 4 veces mayor que Júpiter acecharía en la nube de Oort

Publicado por 2012al2017CasaDelAngel
Un estudio teorico sugiere una vez más la existencia de un compañero del Sol. No sería la esquiva estrella Némesis, sino un planeta al que han bautizado Tyche. No se trata de ningún planeta enano como Plutón, no. El Sistema Solar tendría un nuevo invitado: un gigantesco planeta con cuatro veces la masa del gigantón Júpiter, si se confirman nuevos cálculos de John Matese y Daniel Whitmire, físicos de la Universidad de Louisiana.Estos físicos de la Universidad de Louisiana detectaron anomalías en la distribución de cometas que sugieren que al menos un 20 por ciento de ellos sufren el tirón gravitatorio de un enorme cuerpo, al que denominaron Tyche. Su sitio de residencia, obvio, no es el Sistema Solar que más conocemos, sino la Nube de Oort, una región del espacio ubicada a un año luz de nosotros, ubicada aún más al exterior del cinturón de Kuiper, donde ya se han encontrado algunos cuerpos planetarios, como Eris, Makemake y Sedna.La Nube de Oort se encuentra en los límites del Sistema Solar. Es una extensa región casi esférica de la cual procede la mayoría de los cometas conocidos: albergaría entre 1.000 millones y 100.000 millones de estos llamativos viajeros celestiales. Muchos de esos cometas son enviados al Sistema Solar interior por diversas fuerzas. La influencia sobre esa cantidad de cometas se explicaría por la existencia de un gran cuerpo, un planeta varias veces más masivo que Júpiter, que tendría 318 veces la masa de la Tierra y 2,5 veces la masa de todos los otros planetas del Sistema Solar.
Posible órbita de Tyche.
Diseño del sistema solar, incluyendo la Nube de Oort, en una escala logarítmica. Crédito: NASA.
El estudio de los físicos fue publicado en Icarus, revista dedicada a la difusión de estudios del Sistema Solar, y publicación oficial de la División de Ciencias Planetarias de la Sociedad Astronómica Americana. Al realizar un análisis dinámico y estadístico de esa remota región, encontraron una serie de anomalías que se podrían explicar gracias a la presencia de un gran cuerpo. Esta posibilidad había sido propuesta por Matese en 1999, sólo que ahora, con un mayor número de cometas conocidos, los cálculos pueden ser más precisos.“Los resultados apoyan la conjetura de que existe una compañía con una masa de 1 a 4 Júpiter orbitando en la región más interna de la Nube de Oort exterior”.Ese cuerpo habría sacado a Sedna del cinturón de Kuiper, otra región del Sistema Solar, situada a entre 38 y 100 veces la distancia Tierra-Sol. Sedna mide de 1.180 a 1.800 kilómetros de diámetro. Aunque existe la necesidad de confirmar otros datos para afirmar la hipótesis del lejano planeta, los autores creen que con el Wide Field Infrared Survey Explorer (WISE) lanzado hace poco, se podría detectar con facilidad el sugerido cuerpo.
¿Podría una enana marrón golpear la nube de Oort y ser una amenaza para el sistema Solar?
Tyche es diferente a la hipótesis Némesis, reconocida a mediados de los años 80, que sugería que existía, o existe, una pequeña estrella compañera del Sol, posiblemente una enana marrón, que provocaría cada millones de años desastrosos efectos en la Tierra. Una enana marrón es un objeto de masa subestelar, que no puede mantener reacciones nucleares continuas y que tendría de 75 a 80 masas de Júpiter.
De la hipótesis Némesis, propuesta por R. A. Muller, Piet Hut y Mark Davis, se desprende que nuestro Sol sería parte de un sistema binario.
Esa enana marrón tendría una órbita de decenas a millares de veces más distante que la de Plutón, y cada 26 a 34 millones de años pasaría cerca de la Nube de Oort, desestabilizándola y produciendo una lluvia de cometas hacia el Sistema Solar, que sería responsable de las extinciones periódicas de vida que ha sufrido la Tierra.

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